ZAIRA GARCÍA LAGO
Psicóloga educativa
Núm. colegiada: G-7783
“Cuando entendemos cómo aprende un niño, podemos encontrar nuevas formas de acompañarle”
ZAIRA GARCÍA LAGO
Psicóloga educativa
Núm. colegiada: G-7783
“Cuando entendemos cómo aprende un niño, podemos encontrar nuevas formas de acompañarle”
Conoce a Zaira
Desde siempre he sentido un especial interés por el mundo de la infancia y por comprender cómo se desarrolla cada persona, cómo aprende y qué puede necesitar en cada momento de su crecimiento. Esta inquietud me llevó a estudiar Psicología y, durante mi formación, fui teniendo cada vez más claro que quería orientar mi camino hacia el trabajo con niños.
Durante mi trayectoria he realizado diferentes cursos relacionados con las dificultades de aprendizaje y los trastornos del neurodesarrollo, ampliando mis conocimientos sobre las diversas realidades que pueden aparecer durante la infancia. Considero que la formación continua es esencial en esta profesión y, por ello, actualmente continúo formándome a través de un Experto Universitario en Atención Temprana.
Mi interés por el desarrollo infantil me ha llevado a querer seguir profundizando en el ámbito de los trastornos del neurodesarrollo y las altas capacidades, áreas en las que continúo especializándome para seguir ampliando mis conocimientos y ofrecer una intervención cada vez más completa y ajustada a cada persona.
El contacto cercano con personas con diferentes necesidades a lo largo de mi vida también ha contribuido a despertar en mí un interés especial por este ámbito y a entender que no existe una única forma de aprender, comunicarse o relacionarse. Por eso, considero fundamental detenerse a conocer a la persona que tenemos delante, escucharla y descubrir qué le hace sentirse cómoda, qué le motiva y cuáles son sus fortalezas.
Soy una persona especialmente observadora, algo que creo que es fundamental en el trabajo con niños. Prestar atención a pequeños detalles, a sus formas de comunicarse, a aquello que despierta su interés, a sus preferencias y también a lo que puede estar resultándole difícil, me permite comprender mejor qué necesita y cómo puedo acompañarle.
Entiendo la intervención como un espacio de confianza en el que el niño pueda sentirse cómodo, seguro y valorado. El juego tiene un papel fundamental en mi forma de trabajar, por eso mis actividades son dinamicas y, sobre todo, conectadas con aquello que le interesa. Cuando algo despierta su curiosidad y motivación, es mucho más fácil implicarse, aprender y disfrutar del proceso.
Para mí, acompañar el desarrollo no significa centrarse únicamente en aquello que cuesta o en lo que queremos mejorar. Significa también reconocer las capacidades que ya están presentes, descubrir los puntos fuertes y ofrecer oportunidades para seguir desarrollándolos. Partir de los intereses y fortalezas permite construir una intervención que respete la forma de ser, aprender y relacionarse de cada persona, poniendo el foco en todo lo que puede hacer y en aquello que puede llegar a desarrollar, por ello considero fundamental el papel de las familias. La intervención no se queda únicamente en la sesión, sino que busca que aquello que trabajamos pueda tener sentido y ser útil en el día a día.